El escudo de nuestra institución hace referencia a la obra del arquitecto Eduardo Simonetti. La misma se encuentra en el Parque Castelli, un punto geográfico elegido por gran parte de los bivongesi para comenzar una nueva vida en Argentina.

El monumento interpreta el vacío de un italiano al dejar su suelo y la esperanza de lo que está por venir en un futuro que comienza a formarse lejos de su tierra natal. Estos sentimientos opuestos se reflejan dividiendo la imagen del territorio italiano en dos mitades.

Dichas fracciones cobran sentido en el momento en que el observador se sitúa en un punto alejado, donde la forma de Italia se reconstruye totalmente. A su vez, su separación permite al visitante transitar su interior con la ilusión de sumergirse en el corazón de la patria lejana.

El plano de La Plata, plasmado bajo el monumento, demuestra un abrazo de la ciudad que los cobijó y en la que los bivongesi han reconstruido su vida, encontrándose con una cultura a la cual supieron adoptar y a la que contribuyeron con su experiencia material y espiritual.

Nuestro escudo se suma al homenaje representado en la obra de arte de Simonetti, manteniendo una lógica que se basa en transmitir nuestra cultura de generación en generación y mantener viva nuestra historia.