El 5 de febrero de 1783 marcó el comienzo de una serie de cinco terremotos, que finalizó el 28 de marzo de ese año y que arrasó la región de Calabria, al sur de Italia. En ese intervalo de tiempo, la misma quedó devastada dejando un saldo superior a las 30 mil muertes e innumerables daños edilicios.

El primero de los movimientos telúricos fue el de mayor intensidad, con una escala de 7 puntos. Los demás tuvieron fecha el 6 y 7 de febrero y 1 y 28 de marzo, este último de igual magnitud.

Sin embargo, en un lugar de Calabria ocurrió un hecho inesperado: Bivongi fue el único pueblo que permaneció intacto, sin daños ni muertes, iluminado y protegido por la imagen de María SS Mamma Nostra. Desde ese momento, todos los febrero se le dedica una misa de agradecimiento a nuestra virgen, rememorando el acontecimiento.

¡Gracias María SS Mamma Nostra!